Kit de clase: Los Reyes Magos
Todo para enseñar esta historia en la escuela dominical, el culto infantil o en casa: guion, preguntas y una hoja para imprimir.
- Pasaje
- Mateo 2:1-12
- Edad
- 6 a 8 años
- Duración
- 37 minutos
Objetivo de la clase
Jesús merece nuestra adoración y nuestros mejores regalos; quien lo busca de verdad lo encuentra.
Versículo central
“Y tú, Belén, de tierra de Judá, no eres muy pequeña entre los príncipes de Judá; porque de ti saldrá un guiador, que apacentará a mi pueblo Israel.” Mateo 2:6
Guion de la clase
- 1
Bienvenida · 5 minutos
Recibe a los niños, canten una canción conocida y hagan una oración corta.
- 2
La historia · 10 minutos
Cuenta la historia con las ilustraciones en pantalla grande o leyéndola en voz alta, página por página.
Abrir en pantalla grande → - 3
Conversación · 10 minutos
Haz las preguntas de abajo y deja que los niños respondan con sus palabras.
- 4
Actividad · 10 minutos
Entrega la hoja impresa: cada niño dibuja su escena favorita y practica el versículo.
- 5
Oración final · 2 minutos
Terminen dando gracias a Dios por lo que aprendieron hoy. Jesús merece nuestra adoración y nuestros mejores regalos; quien lo busca de verdad lo encuentra.
Preguntas para conversar
- ¿Qué guió a los magos hasta Jesús?
- ¿Qué regalos le dieron?
- ¿Qué regalo puedes darle tú a Jesús hoy?
Resumen para quien enseña
Unos sabios del Oriente vieron una estrella especial y entendieron que había nacido un nuevo Rey. Viajaron hasta Jerusalén, donde el rey Herodes se preocupó. La estrella los guió hasta la casa donde estaba el niño Jesús. Lo adoraron y le ofrecieron oro, incienso y mirra. Avisados en un sueño, volvieron por otro camino.
Hoja del niño
Nombre: ______________________________
Los Reyes Magos
Mateo 2:1-12
- ¿Qué guió a los magos hasta Jesús?
- ¿Qué regalos le dieron?
- ¿Qué regalo puedes darle tú a Jesús hoy?
✂️ Recorta y llévalo a casa
“Y tú, Belén, de tierra de Judá, no eres muy pequeña entre los príncipes de Judá; porque de ti saldrá un guiador, que apacentará a mi pueblo Israel.”
Mateo 2:6