En la ciudad de Antioquía, los amigos de Jesús estaban reunidos, orando y adorando a Dios. Amaban mucho al Señor y querían servirle con todo el corazón.
Mientras oraban, el Espíritu Santo les dio una instrucción especial. Les dijo que apartaran a Bernabé y a Saulo para una misión muy importante. Entonces la iglesia oró por ellos y los envió a una gran aventura para hablarles de Jesús a otras personas.
