El pueblo de Dios huía de una vida difícil en Egipto. Moisés los guiaba hacia una tierra hermosa y nueva. ¡Pero, de repente, se encontraron con un gran mar delante de ellos!
Detrás venía corriendo el ejército del rey. El pueblo tuvo mucho miedo, pero Moisés dijo: "¡No tengan miedo! ¡Dios peleará por nosotros!".
