¡Hola, amigos! Soy Pedro, uno de los mejores amigos de Jesús. Hace mucho tiempo, después de que Jesús volvió al cielo, escribí una carta especial para otros amigos de Jesús que vivían muy lejos.
Mi carta era como un gran abrazo de papel, llena de amor y de valentía. Quería que supieran que Dios no los había olvidado, aunque estuvieran esparcidos por muchos lugares.
