Después de salir del Jardín del Edén, Adán y Eva tuvieron dos hijos. El primero se llamaba Caín, y el segundo se llamaba Abel.
Cuando crecieron, los hermanos eligieron trabajos diferentes. Caín se hizo agricultor: cuidaba la tierra y sembraba verduras. Abel se hizo pastor: cuidaba ovejas suavecitas.
