Después de que Jesús murió en la cruz, los discípulos se encerraron en una casa, con miedo. Todo parecía perdido.
¡De repente, Jesús apareció en medio de ellos, vivo! "Paz a ustedes", les dijo. Los discípulos se llenaron de alegría.
Pero uno de ellos no estaba allí esa noche: Tomás.
