Jesús y sus discípulos subieron a un barco para cruzar el lago. Jesús estaba tan cansado que se fue a la parte de atrás del barco y se quedó dormido sobre un cabezal.
¡De repente apareció de la nada una tormenta enorme! Vientos fuertes, olas gigantes... ¡el barco estaba a punto de hundirse!
