Jacob viajó durante muchos días, hasta llegar a una tierra lejana. Cerca de un pozo, vio a unos pastores con sus ovejas. Jacob se acercó y les preguntó: "¿Conocen a un hombre llamado Labán?".
Los pastores respondieron que sí y señalaron a lo lejos. "¡Mira, allí viene su hija, Raquel, con las ovejas!", dijeron.
