El pueblo de Israel tenía mucho miedo. Los enemigos, llamados madianitas, venían y les robaban toda la comida. Por eso todos se escondían en cuevas y montañas para protegerse.
Un hombre llamado Gedeón también tenía miedo. Trillaba el trigo a escondidas, para que los enemigos no lo vieran. ¡De repente, se le apareció un ángel del Señor y le dijo algo increíble!
