Lejos, muy lejos, en la tierra de Persia, vivía un rey poderoso llamado Asuero. Después de que la reina Vasti lo desobedeció, el rey decidió que necesitaba una nueva reina que se sentara a su lado en el trono.
Entonces el rey envió mensajeros por todo su gran reino. Tenían una misión especial: encontrar a las muchachas más hermosas de todas las provincias y traerlas al palacio, en la capital, Susa.
