El gran rey de Babilonia, Nabucodonosor, tuvo una noche un sueño muy extraño. El sueño lo dejó tan preocupado que ya no podía dormir. Sentía en su corazón que era un mensaje importante.
El rey llamó a todos sus sabios, magos y adivinos. Les ordenó: "¡Díganme qué soñé y qué significa!". Pero ellos respondieron que era imposible adivinar un sueño que nadie había contado.
Nabucodonosor se puso furioso. Si no podían revelar su sueño, los castigaría. La noticia se extendió por todo el palacio y a todos les dio mucho miedo.
