Un hombre muy sabio y lleno de amor llamado Juan, que era uno de los mejores amigos de Jesús, escribió una carta especial. La envió a sus amigos que también amaban a Dios, para recordarles algo muy importante.
Juan dijo: "Queridos amigos, no crean todo lo que oyen sobre Dios". Les enseñó a ser como detectives de la verdad, probando cada enseñanza para ver si de verdad venía de Dios. La pregunta principal era: "¿Cree esta persona que Jesús vino al mundo como uno de nosotros?".
